frases El rincón de la Maestra Jardinera

lunes, 21 de septiembre de 2009


R E P O R T A J E S

"Dar filosofía a los chicos es una forma de protegerlos del adoctrinamiento."
Ann Sharp

¿Enseñarles filosofía a niños de 3 o 4 años?

La propuesta parece absurda. Sin embargo, esta entrevista demuestra el valor de enseñar a pensar a los más pequeños.
Temas como la paz, la violencia, la discriminación o el medio ambiente surgen en los chicos desde muy temprana edad. ¿Cómo responder a sus planteos desde la educación? Ann Sharp, directora asociada del Institute for the Advancement of Philosophy for Children, viene trabajando con estos asuntos en distintas partes del mundo desde hace mucho tiempo.
Zona Educativa: ¿Por qué enseñarles filosofía a los niños?
Ann Sharp: Hay muchas razones. Uno de los sentidos de dar filosofía a los chicos es que es una manera de protegerlos del adoctrinamiento. Lo que se trata es de entrenarlos para que puedan pensar por sí mismos y decidir. No hay que olvidarse que cuando una dictadura gobierna un país cierra las escuelas de filosofía.
ZE: ¿A partir de qué edad se puede empezar a aprender?
AS: Desde los 3.
ZE: ¿Por qué a esa edad?
AS: Porque a los 3 los chicos tienen suficiente dominio del lenguaje como para poder empezar a reflexionar sobre las palabras que usan. La idea de filosofía para niños descansa sobre varios supuestos. Uno es que los niños tienen una disposición natural para asombrarse y pensar sobre las ideas, incluyendo aquellas en las cuales la mayoría de los adultos han perdido interés hace mucho tiempo. Otro es que las ideas son importantes para los niños y para la manera como éstos perciben, interpretan y construyen sus mundos. Un tercer supuesto es que, como educadores, podemos ayudarlos a la construcción de caminos, estructuras y estrategias que faciliten, y no que obstaculicen, el proceso de hacer filosofía. Visto desde esta perspectiva, lo sorprendente no es que los niños se involucren en filosofía, sino que la filosofía haya sido ignorada o marginada por generaciones de educadores.
ZE: ¿Se puede hablar de la filosofía como una materia o como algo que pertenece a todas las materias?
AS: Ambos, porque la filosofía es una disciplina en sí misma, que se ocupa de la lógica, de la estética, de la ética. Y ver en cada una de las otras materias el aspecto lógico, la posibilidad de motivar el funcionamiento, y no solamente que los chicos aprendan ciencias naturales o sociales en sí.
ZE: Aprender filosofía como materia en la escuela media, ¿debe ser posterior o simultáneo a aprender a filosofar?
AS: La filosofía como materia debe ser posterior a la práctica de la filosofía en el aula. Primero debo aprender a "hacer filosofía" y a reflexionar con mis compañeros acerca de conceptos. Son centrales megapreguntas filosóficas como: "¿Qué me hace ser la persona que soy?", "¿cómo puedo saber que algo es cierto?", "¿por qué cosas debería preocuparme?" y "¿cómo debería vivir?". Así, cuando los chicos entran a la escuela media y empiezan a estudiar, por ejemplo a Aristóteles, se dan cuenta de que ya habían discutido esas ideas antes y que incluso ya han tomado una posición acerca de la cuestión, aunque son conscientes de que existen otras posturas. Hay una diferencia muy grande entre hacer filosofía y aprender acerca de la filosofía como una ciencia. Para ese entonces uno ya ha sido expuesto a diferentes pasados y a diferentes posturas ante una misma cuestión y no puede ser manipulado y convencido de que ésa es la única manera de aceptar las cosas.
ZE: ¿Qué habilidades debe manejar un docente?
AS: Lo primero que hay que hacer es prepararse. Hay que aprender a pensar e investigar dentro de las disciplinas. La formación de los maestros tiene que ser modificada. Tiene muchos preconceptos acerca de la autoridad, el conocimiento de la verdad, y hay que cambiar esa visión del mundo.
ZE: ¿Qué papel debe adoptar el docente cuando los pequeños mantienen "discusiones filosóficas"?
AS: El docente es visto como un provocador, un administrador, un motivador, un moderador, un facilitador, un entrenador, un tejedor, un partero o un tábano. Es también un modelo para el uso de las herramientas y procedimientos de indagación y de lo que podría ser llamado ignorancia erudita, esto es, el despliegue autoconsciente de una genuina curiosidad y perplejidad, más que de la impresión de estar siempre "en lo correcto". Además insiste en la observancia de ciertas reglas y lineamientos (principalmente aquellos que tienen que ver con la conducción de la discusión y el mantenimiento de la justicia y el mutuo respeto) e insta a los estudiantes a que sean más reflexivos, que piensen más allá de la superficie del problema, que se autocorrijan, etc.
ZE: ¿Qué pasa con las conclusiones?
AS: Lo primero que hay que recordar es que los conceptos que se discuten son inherentemente controvertidos o debatibles. Se los define como las tres C: Centrales, Comunes a todos y Controvertidos. Esto hace que en realidad ninguno tenga la respuesta adecuada, pero tampoco el maestro. Una de las cosas que el docente tiene que aprender en su formación es que tiene que ser muy riguroso en el momento de velar por los procedimientos, es decir, se están dando bien las respuestas, se están dando buenas razones, si los ejemplos que se dan son valiosos. Pero cuando se trata de argumentar sobre contenidos, entonces ahí se vuelve un coinvestigador y tiene el mismo valor que la opinión de los demás.
ZE: Pero la discusión no puede ser eterna. ¿Qué estrategia de cierre -alejada de una conclusión explícita- recomienda?
AS: Preguntas como "¿Qué razones se dieron?, ¿fueron buenas?", "¿qué conceptos fueron desarrollados, analizados, articulados y aplicados?" y "¿qué nuevos sentidos o comprensiones fueron construidos y transmitidos?", hacen más fácil para los estudiantes la tarea de elaborar juicios acerca del progreso y el valor de la indagación en la que han estado comprometidos.Filósofos de 3 años
"La metodología de Filosofía para Niños debería ser siempre sensible al contexto y a las circunstancias. En ningún lugar es esto más evidente que en el terreno de la filosofía para la temprana infancia, donde aquellos que crean e implementan el currículum deben reconocer las necesidades y perspectivas especiales de sus propios alumnos. Debemos recordar que la filosofía construye a partir de ingredientes que, en términos generales, ya están presentes en los muy pequeños: una vívida disposición a querer conocer y descubrir sentidos y un acopio creciente de experiencias y pensamientos: la aparición de una visión del mundo." (De "La otra educación" de Laurence J. Splitter y Ann M. Sharp. Ediciones Manantial. Buenos Aires. 1996).Los chicos en acción
La siguiente transcripción está basada en una conversación en una clase de niñas y niños de 5º y 6º grados. Ilustra el uso de la analogía para apoyar o iluminar un determinado punto de vista. Parte de una narración donde los protagonistas son osos y peces que dialogan entre sí. La historia dispara la pregunta: "¿los animales pueden realmente hablar?"
Nina: Quizá no puedan en la vida real, pero esto es un cuento y en los cuentos puede pasar cualquier cosa.
Brett: Pero yo pienso que sí pueden realmente hablar. Quiero decir, los osos gruñen y eso puede ser sólo un ruido para nosotros, pero quizá cuando nosotros hablamos, eso sea sólo un ruido para ellos.
Megan: Sí, estoy de acuerdo con Brett. Mi gata maúlla y estoy segura de que así trata de decirme algo. Cuando maúlla a otros gatos, se pueden entender entre sí.
Docente: ¿Cómo lo sabes?
Megan: A veces les quiere decir a otros gatos que no se acerquen, entonces les maúlla, y ellos entienden porque, a veces, le contestan y después se van.
Docente: ¿Alguno tiene otros ejemplos que quiera compartir con nosotros?
Michael: ¿Qué pasa con los bebés cuando lloran y todo eso? ¿No es eso un lenguaje también? Solamente porque no lo entendamos no quiere decir que no tengan pensamientos y todas esas cosas.
Nina: ¿Estás diciendo entonces que cuando algo hace un ruido podemos llamarlo lenguaje, y decir que sabe hablar?
Kwong: No creo que funcione para todo. Fíjense en ese reloj que está en la pared. Hace un ruido, tic-tac, y a lo mejor hasta sonaría si fuera un despertador. Pero no habla, ¿no?
Michael: Pero cuando hace tic-tac está tratando de decirnos algo. Tiene un significado que podemos entender.
Nina: Estoy de acuerdo con Kwong. No creo que el reloj hable, pero es porque no está vivo. Solamente las cosas vivas pueden tener un lenguaje.
Kwong: Aparte, el reloj no les puede hablar a otros relojes, sólo nos habla a nosotros porque nosotros los hacemos para que hagan ese ruido. Cuando la gente y los animales hablan, hablan entre ellos. Quiero decir, nosotros hablamos con otras personas y los animales hablan con otros animales de la misma especie.
Avi: ¿Pero el oso Otto no le habla a Una, el pez? Ellos no son de la misma especie...

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